En la Congregación Canonesas de la Cruz queremos contribuir a construir una cultura del cuidado, creando espacios comunitarios y pastorales donde, desde la vivencia de nuestro carisma, cada persona pueda sentirse respetada, escuchada y segura.
Sabemos que construir ambientes seguros requiere escuchar, prevenir, aprender y actuar. Por ello, hemos creado una Comisión de Escucha, como un espacio cercano y confiable para aquellas personas que quieran compartir una experiencia, expresar una preocupación o buscar orientación.
Queremos que quienes se acerquen a nosotros sepan que serán recibidos con respeto y seriedad. Escuchar es el primer paso para acompañar y cuidar y caminar juntos hacia la santidad.
Nuestra Comisión de Escucha está presidida por la Dra. Alicia Ayala, abogada, y cuenta con la participación de profesionales con experiencia en distintos ámbitos: la Mag. Teresa Miranda, docente; el Sr. Ricardo Abreu, miembro de la Marina de Guerra del Perú; y la Dra. María Basauri, psicóloga. Ellos ponen sus conocimientos y experiencia al servicio de este espacio de escucha, acompañamiento y orientación.
Si necesitas comunicar una situación, compartir una preocupación o simplemente ser escuchado/a, puedes escribirnos a: escuchacanonesasdelacruz@gmail.com
Queremos que este canal sea un espacio de confianza, respeto y acogida.
Cada comunicación será recibida con la seriedad, consideración y confidencialidad que merece.
Como religiosas, estamos comprometidas con un proceso permanente de formación y revisión de nuestras prácticas. Por ello, hemos constituido también, al interior de la Congregación, una Comisión de Prevención y Promoción de Ambientes Seguros, orientada a fortalecer una cultura del cuidado y a desarrollar herramientas para la escucha, la prevención y la actuación responsable.
En este camino hemos elaborado nuestros protocolos de protección de niñas, niños, adolescentes y personas en situación de vulnerabilidad, aplicables a los diferentes ámbitos de nuestra vida comunitaria, pastoral y económica.
Este compromiso nos invita a mirar nuestras estructuras y prácticas con honestidad, a reconocer aquello que necesita ser mejorado y a realizar los cambios necesarios para que nuestros espacios sean cada vez más seguros.
No queremos que la prevención sea solamente un documento o una norma. Queremos que sea una forma concreta de relacionarnos, de cuidar y de vivir nuestra misión.
Estamos dispuestas a escuchar, aprender, mejorar y renovar aquello que sea necesario, para ser cada día más fieles a aquello que Dios nos ha llamado a ser.
TODO EN CRISTO